Alguien alguna vez me dijo que uno no elige viajar, que el viaje te elige a vos...

LA GIGANTESCA BEIJING Y LA ENIGMÁTICA XI´AN

Lamentablemente este post se me ha borrado, por un error en la web y ahora tengo que re-hacerlo, cosa bastante complicada ya a estas alturas; pero bueno lo intentare.
Pasamos un primer día desastroso en Beijing, en el que nos acostamos a las 20:00 horas debido a un cansancio extremo, sobre todo después de una boda y las horas eternas de vuelo; aparte de todo lo que caminamos ese primer día. Pero al fin, al segundo día comenzamos a disfrutar de esta maravillosa ciudad.

Descubrimos que a los taxis no les hace ninguna ilusión el llevar a extranjeros, y es porque nadie habla nada de ingles, así que siempre llevábamos nuestras indicaciones en chino.

Pero sin dudarlo, lo más cómodo para moverse en Beijing es el metro! llega casi a todos lados y es muy económico, solo 2 Yuanes por persona, independientemente del recorrido. Eso si hay en cada entrada un control de seguridad que escanea todas tus pertenencias como si fuera un aeropuerto jejejejej muy curioso.

Bueno, salimos tempranito en dirección al Palacio de Verano, al noroeste de la ciudad. Mirando la guía que habíamos llevado vimos que el metro nos dejaba cerca y allí fuimos. La parada era Yuanming Yuan Park, pero luego descubrimos que nuestra guía estaba vieja y que hoy en día hay más lineas y hay una parada de metro mucho más cerca.

En fin, al salir encontramos un parque y pensamos que ya entrabamos al parque del palacio, pero no fue así. Después de pagar la entrada y recorrerlo un par de horas, nos dimos cuenta de que aquel no era el parque del palacio, pero aún así estaba precioso!!




Luego de un buen paseo y de ver cómo se entretienen los chinos en los parques, nos subimos a un taxi para ir, esta vez si, al Palacio de Verano. Pero no fue tan sencillo. Llevábamos unos minutos en el taxi cuando me di cuenta de que el taxista estaba volviendo hacia el centro de la ciudad, justo en dirección contraria a la que debíamos ir. Intentamos que nos entendiera de que era para el otro lado y tratamos de dar indicaciones pero nada, era imposible entendernos. Al fin nos dejo a las puertas de un gran parque a donde también tuvimos que pagar entrada y ahí dentro había un barco que después de un recorrido de unos 40 minutos, te dejaba en el Palacio de Verano.  Madre mía que difícil era llegar a ese palacio!!

Antes de subir al barco, nos fuimos a buscar algo para comer por la zona, y encontramos un lugarcito en la calle donde hacían espaguetis con verduras. Nos costó unos 14 Yuanes los dos platos de espaguetis. Y el día anterior habíamos pagado 300 Yuanes por un Pato Pekines!!! casi nos morimos!!! 

Los espaguetis nos los dieron en bolsas de plástico y con dos palitos, y así los comimos ya en el barco jejejejeje toda una aventura!!
El paseo en barco esta muy bien, pero lamentablemente la guía sólo habla chino, por lo que no nos enteramos de nada. Aún asi valió la pena.

El Palacio de Verano esta ubicado dentro de un gran parque de 600 hectáreas, atravesado por el Lago Kunming. Y fue obra de la Dinastía Qing.
Desde la entrada hay que caminar bastante para llegar a los edificios del palacio, y para subir a la Pagoda del Buda Fragante, hay que subir unos 300 escalones!! Eso si, una vez arriba hay unas vistas muy bonitas de todo el lugar.





El Palacio de Verano fue diseñado por la dinastía Qing, como un lugar para escapar del calor de la gran ciudad. Por esta razón está lleno de pasillos como el que se ve arriba, donde uno se puede sentar a descansar del calor y pasar una tarde agradable.

Al finalizar la tarde volvimos al hotel a buscar las mochilas y salimos con unos cuantos víveres en dirección a la estación de trenes Beijing West. Nos esperaba una larga noche en un tren a Xi´an.

Para llegar a la estación tuvimos que tomar un metro y luego un autobus. Al subir al autobus tuvimos la suerte de encontrar una chica que hablaba un poco de inglés y fue ella quien nos indicó donde debíamos cambiar los billetes, ya que solo teníamos un número de reserva. 
¡¡La estación Beijing West es enorme!! tenía como 4 plantas, y si no hubiera sido por esa chica que nos ayudó, nunca hubiéramos encontrado donde estaban las taquillas.
 
Habiendo cambiado el billete, ahora tocaba encontrar la entrada a los andenes, y la única indicación que recibimos del personal de la ventanilla fue ir a la derecha jejejej había unas mil puertas desde donde estábamos hasta unos 200 metros más allá ajjajaja. ¿Cómo íbamos a saber por cual entrar? probando claro está. 


Nos rechazaron en unas cuantas hasta que uno de los guardias nos miró los billetes y nos dejó pasar. El lugar es tan enorme que no se decirles cómo hicimos para encontrar nuestra puerta, pero la encontramos y logramos subir al tren en un camarote de 6 personas que nos había costado unos 20€ la "cama dura". Que al final no fue tan dura.
Los camarotes son muy particulares, porque hay que escalar hasta tu cama, salvo que te haya tocado la de abajo, que no fue el caso. Así que ahí nos ven a los dos trepando como pudimos hasta las camas y luego subiendo las mochilas, porque no hay lugar donde dejarlas je je je. Un consejo, si es que no son claustrofóbicos, la cama de arriba del todo tiene un espacio extra que esta muy bien para guardar las cosas, pero desde allí no se ve la ventana.


Hay varios tipos de ticket para los trenes nocturnos:
El Soft Sleeper, que vale unos 50€ aproximadamente, el Hard Sleeper (el que elegimos nosotros), vale unos 30€ y hay también camarotes que valen unos 100€ más o menos.
Aparte de elegir el tipo de cama, también se tiene que elegir la altura de la cama y dependiendo de ello será el precio. 

Lo malo es que no pudimos hacer la reserva nosotros mismos, porque pedían en la web una tarjeta de crédito china, aparte de estar todo en chino, por lo que nos vino de diez la ayuda de Julia, una amiga que vive allí desde hace unos años.
Pero aún así les dejo la web por si quieren revisarla para más información: http://www.beijingchina.net.cn/transportation/train/train-to-xian.html

En el tren hay un servicio de bebidas y comida bastante caro pero que en caso de no haber subido nada al tren, te salva las papas jejejeje.
A la mañana llegamos a Xi`an, a eso de las 7:00 y ya hacía calor.

Ni bien salimos de la estación de trenes se nos comenzó a acercar gente ofreciendo servicios de guía y transporte. Una de esas personas fue María, una guía turística titulada, que nos llevó al hotel "Super 8" y con quien reservamos una visita a las tumbas donde se encontraron a los guerreros de terracota, incluyendo la comida y transporte.  

Por supuesto que María no era su nombre real, pero dijo que así no lo olvidaríamos. Hablaba un inglés fluido y todo el recorrido con ella fue en Ingles también. La excursión entera nos valió unos 380Yuanes cada unos, muy caro, pero en los días anteriores nos habíamos sentido un poco perdidos y queríamos que alguien nos contara algo de la historia de aquel lugar. Luego descubrimos que los hoteles venden la misma excursión bastante más cara.

En el recorrido lo primero que visitamos fue el poblado neolítico de Bampo, de 6.000 años de antigüedad. Queda a unos 10 kilómetros de Xian, y la entrada vale unos 35 yuanes.
Hoy en día el poblado es un museo, construido sobre la aldea neolítica de la cultura Yangshao. Y se pueden ver algunas de las tumbas y sobre todo la organización de la vida en la aldea. También nos contó María que al parecer, en aquella cultura la sociedad era matrilineal, sin matrimonios fijos y que las madres pasaban la propiedad de la tierra a sus hijas. 

La tumba y museo de los guerreros de Terracota se encuentra a 37 kilómetros de Xi´an. 
Esta tumba fue edificada para el emperador Qin Shi Huang, quien unificó China, derrotando a los 6 reinos existentes.
Este subió al poder a lo 13 años y desde ese momento comenzó a construir su complejo funerario. 

Según María, el emperador Qin, pretendía enterrar junto con su cadáver a todos los guerreros de su ejército, pero un alma caritativa lo convenció de que si hacía eso, dejaría al reino desprovisto de su ejército y por lo tanto sería invadido. Por esta razón decide hacer una copia de cada uno de sus guerreros en terracota, con tamaño y apariencia reales.



El emperador Qin fue muy controvertido, pero se le pueden atribuir, aparte de la unificación de China, la unificación de la moneda, de las medidas, los carácteres (utilizados hoy en día) y hasta el ancho de las carreteras.

La entrada a la fosa de los guerreros y caballos de terracota no recuerdo cuanto salió, pero si recuerdo que aparte tuvimos ue pagar un transporte en minibus, ya que quedan bastante alejadas de la entrada.
El lugar esta compuesto por tres fosas, además de un museo para los carros de bronce y tiendas.


En la primera fosa, la más grande, encontraremos unos 6000 guerreros de tamaño natural y en formación de batalla.

Cada soldado mide unos 1,80 metros de altura y van equipados con su armadura, también de tierra cocida. Se diferencia por las armaduras y los yelmos a los cargos superiores y a los de menor categoría (al frente del ejército y sin armaduras). Aparte cada guerrero estaba pintado de colores, principalmente las caras y las manos. Lamentablemente los colore desaparecieron al poco tiempo de abrir las tumbas, debido a que eran naturales.
Hoy en día se mantiene enterrada la mayor parte de los guerreros, hasta que se descubra alguna manera de conservar los colores que tienen. 
Cada uno de los guerreros llevaba también sus armas correspondientes, entre ellas espadas, lanzas, jabalinas, arcos y flechas, etc.  También se pueden ver los caballos y los carros, todo a tamaño natural.

El ejército estaba enterrado en una cámara con techos de madera, pero al caer la dinastía de Qin, los contrarios entraron en las tumbas y robaron las armas, quemaron y destruyeron todo cuanto pudieron. Es por esta razón que aún hoy se siguen reconstruyendo las figuras una a una.
En la fosa 2 se pueden observar los altos cargos del ejército, y algunos carruajes, pero en menores cantidades. En la fosa tres se pueden ver los trabajos de excavación y restauración.

De los 8.000 guerreros descubiertos (la mayoría aún enterrados), solo uno se mantuvo intacto, un arquero que esta expuesto en el museo, y que hoy en día mantiene algunos de los colores con los que fue hecho.

El mausoleo de emperador, se cree que está a un kilómetro de allí, pero no se puede visitar, según el gobierno chino, porque se utilizó mercurio para alejar a los profanadores de tumbas y hoy hay demasiado mercurio en la zona y por lo tanto es muy peligroso.
Se puede observar desde la carretera, una montaña con forma de pirámide donde se supone que está la tumba.

La visita a la ciudad fue corta, ya que al día siguiente teníamos vuelo a Lijiang.
Salimos ya de noche y pudimos visitar la Torre del Tambor, con unas muy bonitas vistas, y una parte del barrio musulmán. 
Estaba todo lleno de gente por todos lados y sobre todo de luces!! las luces de neón están a cada paso, y si tus ojos no están acostumbrados cuesta un poco al principio.





Xian era el comienzo de la ruta de la seda, y fue el centro político de China durante siglos. Una ciudad con mucho encanto que hubiera querido disfrutar un poco más.